Dolores de cadera y piernas

Las piernas “trabajan” empezando en las caderas y nos proporcionan el principal medio de locomoción. Nos permiten participar efectivamente en el trabajo, en los deportes, en nuestros entretenimientos, etc.
Las caderas y las piernas nos ayudan a doblarnos y estirarnos, ellas sostienen nuestro peso.
Las piernas son “herramientas”, una necesidad en la vida diaria y en nuestro sostenimiento.
Y, ¿qué es lo que dirige nuestras piernas al hacer todas estas cosas y más? ¡Son los impulsos que emanan de nuestro cerebro conducidos por los nervios!


PROBLEMAS DE CADERAS Y PIERNAS DOLORIDAS


Las dolencias relacionadas con caderas y piernas son el lumbago, reumatismo, neuritis y ciática.
Tanto el lumbago como el reumatismo, tienen efectos en los músculos. Las caderas y la parte baja de la espalda (partes de las caderas) son particularmente susceptibles a estos achaques.
La irritación de los nervios que llevan la energía vital nerviosa a caderas y piernas, es la causa principal de la neuritis.
La ciática es un padecimiento que afecta al nervio ciático, el nervio más largo que controla tanto el movimiento como las funciones sensoriales de las caderas y piernas.


SU DOLOR PUEDE EMPEZAR CON ACTIVIDADES COMUNES


No debe ser una sorpresa que el dolor ataque tan frecuentemente en las zonas de las caderas y piernas si usted considera la infinidad de tareas que estas partes del cuerpo desempeñan. 
La mayoría de nosotros hemos sufrido, en algún grado, molestias en caderas y piernas debido a estar sentados en una mala postura por mucho tiempo, puede que durante un largo viaje en automóvil o autobús.
Trabajar con presión durante muchas horas hasta fatigarse mentalmente puede derivar también en una tensión en la espina dorsal que podría irritar los nervios. Esto puede producir un dolor casi insufrible en cadera, muslos y partes inferiores de las piernas. Y una irritación severa, como resultado de una desviación de las vértebras y los discos hasta puede causar parálisis.


CÓMO PUEDE  AYUDAR LA QUIROPRÁCTICA


El doctor en Quiropráctica se preocupa de los efectos de la desviación de la espina dorsal en los nervios que llevan la energía vital a cada célula del cuerpo.
Si las vértebras y los discos que se encuentran entre ellas están desviados, pueden presionar e irritar los nervios que salen ramificados de la espina dorsal; si esto ocurre, alguna parte del cuerpo tendrá problemas.
En problemas específicos de caderas y piernas, la presión en los nervios está localizada frecuentemente en la parte baja de la espalda, aunque también puede encontrarse en cualquier parte de la espina dorsal, ¡a veces en una parte tan alta como la primera vértebra de cuello!
El Quiropráctico tiene un conocimiento completo de la columna vertebral y del sistema nervioso del cuerpo humano lo que le permite examinar y localizar el punto exacto del roce en el nervio. Precisos ajustes pueden quitar la irritación del nervio y devolver el flujo normal de la energía del nervio a las áreas afectadas.